La escritura como herramienta terapéutica

05.06.2017

En el núcleo de toda novela está la búsqueda del sentido de la vida (Walter Benjamin)

La escritura es para mí una forma, no siempre fácil, de transitar mi cuerpo y alma. 

Es por eso que, en sintonía con mi propia experiencia personal, estos últimos años he centrado mi interés y estudio en la escritura como herramienta terapéutica y utilizo la escritura como recurso que me permite acompañar a aquellas personas motivadas por su crecimiento personal, con el objetivo de alcanzar un mayor bienestar psicológico. 

Desde las actitudes que definen al humanismo como modelo  de psicoterapia y desde un convencimiento profundo respecto a la tendencia actualizante que mueve a todos los seres vivos hacia el desarrollo de su máximo potencial, enlazo mi trabajo con los presupuestos narrativos que ponen en relevancia como los individuos tendemos a construir nuestra historia de vida dominante, estructurándola sobre un eje lógico y temporal que nos permite dotar de sentido nuestras vidas y a nosotros mismos. 

Identificar esta narrativa, de qué forma la hemos construido, nos puede facilitar la detección de emociones no procesadas que subyacen a nuestra consciencia. Emociones bloqueadas, negadas o incluso disociadas, que nos provocan malestar y necesitan ser tenidas en cuenta para poder restaurar el equilibrio en nuestras vidas. 

La escritura, nos permite llegar a lugares a los que no podríamos llegar de otra forma ya que no sólo activa diferentes funciones cognitivas que facilitan un procesamiento cognitivo distinto (más consciente) sino que a través de la proyección, el juego perceptivo, la improvisación, la escritura automática u otras técnicas vinculadas al trabajo de nuestro hemisferio derecho (emocional) nos permite conectar y poner en evidencia esquemas emocionales primarios que podrían estar permaneciendo ocultos.    

Tomar consciencia será el primer paso que nos permitirá simbolizar, reflexionar y aceptar aquellas partes más problemáticas y vulnerables de nosotros mismos. 

Práctica de escritura terapéutica

A continuación, os presento una práctica basada en el trabajo presentado por Reyes Adorna en su libro Practicando la escritura terapéutica, que tienen como objetivo que establezcáis un contacto con vuestro cuerpo a través de la observación atenta que guía el proceso creativo de la escritura, para facilitaros conectar con sus necesidades.  

El ejercicio consiste en escribir en un estilo de diálogo escrito una conversación con tu propio cuerpo. Si sufres algún dolor  crónico, hay alguna parte de tu cuerpo que no esté sana, o alguna parte que no te gusta demasiado o directamente rechazas, te propongo que escuches lo que está parte tiene que decirte. 

En este ejercicio puedes preguntar a tu cuerpo cómo desea ser tratado, qué cosas le gustan o le hacen sentir placer. También en esta escucha atenta podremos percibir si existen tensiones, dolores o algún malestar que no habíamos observado anteriormente. 

Podemos dialogar con nuestro cuerpo, personificando alguna de sus partes  si es necesario, para poder dar un espacio a emociones como el miedo a envejecer, la vergüenza de no sentirnos suficiente atractivos, la rabia hacia nuestras imperfecciones, limitaciones o defectos como una forma de reconciliarnos con nosotros mismos y iniciar un camino de conciencia, compresión, respeto y aceptación hacia lo que somos.