El papel de la interacción en el proceso de adquisición del lenguaje

17.04.2017

En el origen de los estudios sobre la adquisición del lenguaje en seres humanos, encontramos diarios escritos por "padres-investigadores" que narran las progresiones lingüísticas de sus hijos. 

Diarios que poco a poco, se fueron convirtiendo en observaciones y registros más sistemáticos, entre los que destacan los realizados por Ingram (1989).

La preocupación por el estudio de los procesos a través de los cuales se adquiere el lenguaje ha dado lugar a un corpus extenso de trabajos, propiciando que las propuestas teóricas explicativas vengan dadas desde diferentes modelos y perspectivas psicológicas.

Una revisión de los modelos más importantes nos permitirá obtener una visión crítica de las líneas exploradas hasta la actualidad. Teorías entre las que encontramos la teoría conductista del aprendizaje (1), la teoría innatista (lingüística) (2), la teoría constructivista (3), la teoría conexionista (4) o la teoría de la interacción social (5). En este artículo, exploraré desde el socio-interaccionismo la propuesta que enfatiza las funciones comunicativas del lenguaje en las relaciones humanas. 

Esta teoría se basa en las funciones sociales del lenguaje como factor explicativo para su origen y desarrollo, y propone que los niños adquirirán sus primeras formas lingüísticas con un objetivo instrumental: que el lenguaje les acerque al cumplimiento de sus objetivos sociales. 

La importancia de la interacción niño-adulto en el proceso de adquisición del lenguaje

La etapa lingüística en los seres humanos no empieza hasta aproximadamente los 10-14 meses (Navarro, 2003) pero las expresiones lingüísticas espontáneas tempranas que emiten los bebés serán interpretadas como voluntarias e intencionales por sus cuidadores incluso antes de que lo sean realmente.

De forma natural, los adultos que rodean al bebé suelen responder a estos primeros balbuceos no con una intención comunicativa sino como resultado de su deseo de interactuar con él.

Este refuerzo consistente en sobrevalorar las competencias comunicativas del bebé, no sólo no supondrá un obstáculo para su desarrollo lingüístico sino que al contrario, lo facilitará.

En la medida que el adulto interpreta y responde los signos del niño atribuyéndole una intención y respondiendo de forma contingente a sus demandas, está contribuyendo a la construcción de un sistema de signos compartido.

La "motherese" o habla de estilo materno

El habla de estilo materno hace referencia al conjunto de características propias del lenguaje que los cuidadores dirigen a los niños.

Las características principales que diferencian este lenguaje del lenguaje propio entre adultos es su simplicidad, evaluada en base a medidas de complejidad sintáctica o el uso de redundancias, que se dan en índices mucho más elevados. El tono de voz más alto, la prosodia exagerada y la presencia de mayor número de frecuencias que en el habla entre adultos son también características inherentes a este lenguaje.

Pero porqué sucede esto, ¿por qué los adultos hablamos de forma diferente a los niños?

Diferentes estudios señalan como motivaciones de este tipo de habla el intento de garantizar la atención y la comprensión por parte de los niños y el deseo compartido de mantener un intercambio comunicativo, así como el intento por parte del adulto de controlar el comportamiento infantil.

«Motherese hypothesis» o «hipótesis del habla de estilo materno»

Esta hipótesis sustenta que las propiedades especiales del habla de estilo materno, entendida como una reducción de las estructuras y contenidos del lenguaje por parte de los cuidadores, tendrá un efecto causal en la adquisición del lenguaje.

Estas ideas han sido reforzadas por numerosos estudios posteriores que concluyen que los inputs que los adultos dirigen a los niños no son ni pobres ni deficitarios sino que muestran características diferenciales en relación al habla adulto-adulto, como la onomatopeya, la redundancia o la simplificación fonológica que, en lugar de perjudicar, facilitan al bebé el proceso de adquisición del lenguaje, por ser un estímulo organizado, estructurado, más redundante y contextualizado que el habla propia de los adultos.

La hipótesis predice que cuanto más se restrinja el lenguaje adulto en relación al tipo de oración y contenido del lenguaje, más rápida y con menos errores será la adquisición del lenguaje por parte del niño (Gleitman, Newport i Gleitman, 1984). 

______

Ingram, D. (1989). First Language Acquisition. New York: Cambridge University Press.

Navarro, M. (2003) Adquisición del lenguaje. El principio de la comunicación. CAUCE, Revista de Filología y su Didáctica, 26, pp. 321-347

Gleitman, L., Newport, M. & Gleitman, H. (1984). The current status of the motherese hypothesis. Journal of child Ianguage, 11, 43-79

_______

(1) Skinner, B.F. (1957) Verbal Behavior. New York: Appleton-Century-Crofts.

(2) Chomsky, N. (1959). Review of Verbal Behavior by B.F. Skinner. Language, 35, 26-58.

(3) Piaget, J. (1954) Origens of intelligence. New York: Basics Books

(4) Elman, J., Bates, E., Johnson, M. , Karmiloff-Smith, A., Parisis, D. I Plunkett, K. (1996). Rethinking Innateness: A connectionist perspective on development. Cambridge, MA: The MIT Press.

(5) Ninio, A. (1992). The relation of children's single word utterances to single word utterances in the input. Journal of Child Language, 19, 87-110.